Subes una escalera desde el patio y sales al techo de la casa. Arriba hay mesas de madera, sillas, un quincho y, al frente, el océano. No hay edificios en medio: Pichilemu es bajo y LOF está a 300 metros de Playa Principal, así que la vista es directa.
Es el lugar de la casa que más se usa y el que menos se programa. La gente sube a tomar desayuno con sol, a secarse después del agua, a comer algo, a esperar el sunset. Del patio a la terraza son treinta segundos, y esa cercanía explica bastante: nadie tiene que decidir subir, simplemente sube.
El quincho está disponible para los huéspedes. Si van a asar, conviene avisar en recepción para coordinar con el resto de la casa — sobre todo en verano, cuando hay más gente arriba.
El resto de la casa
La terraza es el remate de una casa de más de 80 años, y el resto también está abierto a los huéspedes. Todo esto se usa sin costo y sin reserva.
La cocina
Hay una cocina equipada a disposición de los huéspedes, con lo necesario para cocinar de verdad, y un comedor grande al lado. No importa si eres aficionado o un gran cocinero: lo importante es compartir. En Pichilemu hay supermercado y feria a pocas cuadras, así que muchos terminan cocinando y subiendo a comer arriba.
Cómo se llega a esto
Los espacios comunes van incluidos con cualquier habitación, sea una privada o una cama en compartida. Si vienes desde Santiago, acá está cómo llegar; y si te queda alguna duda sobre horarios, pagos o el estacionamiento, están en preguntas frecuentes.