LOF Hostal · La terraza

Espacios comunes

La terraza

Está en el techo, mira al Pacífico y tiene quincho. Al atardecer todos terminan arriba, sin que nadie lo organice.

Subes una escalera desde el patio y sales al techo de la casa. Arriba hay mesas de madera, sillas, un quincho y, al frente, el océano. No hay edificios en medio: Pichilemu es bajo y LOF está a 300 metros de Playa Principal, así que la vista es directa.

Es el lugar de la casa que más se usa y el que menos se programa. La gente sube a tomar desayuno con sol, a secarse después del agua, a comer algo, a esperar el sunset. Del patio a la terraza son treinta segundos, y esa cercanía explica bastante: nadie tiene que decidir subir, simplemente sube.

El quincho está disponible para los huéspedes. Si van a asar, conviene avisar en recepción para coordinar con el resto de la casa — sobre todo en verano, cuando hay más gente arriba.

Terraza en el techo de LOF Hostal con mesas de madera y vista al océano
Mesas de madera, quincho y el Pacífico al frente.
Atardecer sobre el mar en Pichilemu con surfistas en el agua
La razón por la que todos suben a la misma hora.

El resto de la casa

La terraza es el remate de una casa de más de 80 años, y el resto también está abierto a los huéspedes. Todo esto se usa sin costo y sin reserva.

Patio interior con bugambilia, copihues y tablas de surf secando
El patio. Tablas y trajes secando, una gran bugambilia y copihues. Sombra toda la tarde y la puerta siempre abierta.
Sala multiuso con comedor, consola de juegos, televisor y mesa de ping-pong
La sala multiuso. Comedor, consola de juegos, gran TV y sofá, tablero de dardos, juegos de mesa y tenis de mesa.
Barra de madera recuperada con taburetes altos
El bar. Barra de madera recuperada, taburetes altos y una pared con la historia de la casa colgada.
Galería con ventanales de piso a techo sobre los techos del centro de Pichilemu
La galería. Ventanales de piso a techo sobre los techos del centro. En invierno se llena de sol.
Living con sofá rojo y mesa baja junto a la ventana
El living. Sofá rojo, mesa baja y la calle a un paso. Donde se decide el plan del día.
Mostrador de recepción de madera recuperada
Recepción. Mostrador de madera recuperada. Acá parten las llaves, los datos y las recomendaciones.

La cocina

Hay una cocina equipada a disposición de los huéspedes, con lo necesario para cocinar de verdad, y un comedor grande al lado. No importa si eres aficionado o un gran cocinero: lo importante es compartir. En Pichilemu hay supermercado y feria a pocas cuadras, así que muchos terminan cocinando y subiendo a comer arriba.

Cómo se llega a esto

Los espacios comunes van incluidos con cualquier habitación, sea una privada o una cama en compartida. Si vienes desde Santiago, acá está cómo llegar; y si te queda alguna duda sobre horarios, pagos o el estacionamiento, están en preguntas frecuentes.

Nos vemos en la terraza. Puedes reservar directo — es donde sale más barato, sin comisión de intermediario.